
Vimos la última aventura de Godzilla la cual no me entusiasmaba de sobremanera ni me repelía para nada. El trailer prometía pero no hallaba el tiempo para poder verla. Esta vez la dirección cae en Michael Dougherty quien ha escrito algunas buenas películas y algunas de las otras también y es principalmente conocido por dirigir Krampus (2015) película que si no vio, merece echarse la molestia, no es una maravilla ni es mala, pero sin duda que es entretenida. Adelantemos para decir que esta Godzilla: King of the monsters es sumamente recomendable.
Únicamente Ken Watanabe repite papel (que yo me de cuenta) completando con Millie Bobby Brown (la pequeña Eleven en Strangers Things -más que recomendable serie-), Vera Farmiga, Charles Dance, la vuelta de Zhang Ziyi (Crouching tiger hidden dragon, 2000, Ang Lee), Kyle Chandler (actor que seguro lo conocerá pero no se acuerda de dónde), el veterano Bradley Whitford (otro igual al anterior) y Thomas Middleditch (actor conocido por ser brillante en programas cómicos pero que no había visto en la gran pantalla aún). Este ensamble de actores funciona bastante bien y sus dramas no nos aburrirán ni nos distraerán tanto de la acción como en la anterior Godzilla (Gareth Edwards, 2014).
La historia comienza en mitad de la primer película mostrando a los personajes principales, Vera y el "cara conocida" sorprendidos por uno de los ataques de Godzilla sin saber qué está pasando ni cómo escapar. En este flashback se mostrará brevemente una tragedia de la pareja para explicar que ambos tomaron caminos separados. Pasan los años y Eleven, la hija de ambos, está con su mamá pero preocupada por su bienestar emocional debido a la tragedia y a que, esta vez, es el personaje de Vera Farmiga la que es un poco adicta al trabajo. Esta señora trabaja para Monarch, en una investigación sobre el paradero de Godzilla, desaparecido desde la primer película y la localización de otros posibles Kaiju. Mientras tanto, el señor de cara conocida, un prestigioso zoólogo, está estudiando lobos vaya a saber dónde pero sigue en contacto con su hija.

Resumiendo, los eco-terroristas despiertan un Kaiju que no deberían y Godzilla deberá volver a las tablas para partirle su mandarina en gajos antes de que la raza humana se extinga. Simple y efectiva trama Godzillezca.

Las actuaciones no están nada mal, algunas no tienen todas las luces pero no molestan. Por supuesto los efectos son impecables, las persecuciones y peleas de los Kaiju y sus interacciones con los humanos son muy buenas y la historia es efectiva en su simpleza. Por supuesto que la peli tiene alguna que otra situación que usted pensará "qué bobada" pero, si una película de bichos gigantes peleando no tiene derecho a una que otra bobada, qué lo tiene?

Acomódese en su sillón preferido y vea esta Godzilla: King of the monsters con ganas que no lo va a defraudar y hasta pasará para atrás varios momentos para ver de nuevo. La peli asombra, saca sonrisas a su niño interno y divierte y entretiene al adulto. Quizá una de las críticas que se le puede hacer es que hacen demasiadas referencias a Skull Island y King Kong preperándose para la próxima en la que los dos titanes se enfrentarán (y posiblemente tendrán que unir fuerzas ante una amenaza mayor porque si no, la película durará 20 minutos). Eso y que probablemente todos los personajes de esta Godzilla morirán de forma horrenda junto a varias generaciones de sus descendientes a causa de la radiación.
Pero bueno, sumamente disfrutable, salud por Godzilla! Ah, y quédese hasta el final como corresponde.
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