Una vez más el director se centra en las relaciones pero esta vez enfocándose en las experiencias “románticas” por la que atraviesa cualquier mortal en su adolescencia. Esto acompañado con los problemas de identidad, celos, fanatismo, la aceptación del grupo de pares y la personalidad que nos va forjando en esta etapa de la vida donde una pequeñez puede resultar un gran problema a nuestros ojos.
El plus y lo que llama la atención es el aspecto visual de la película con serias reminiscencias a los videogames de 8 bits y a los 80 de forma que no sólo enriquecen la historia sino que participan directamente de la misma en un deleite visual conjuntamente con una muy buena peli romántica con un alto grado de humor y la utilización siempre graciosa del lenguaje setentero-ochentero de Norteamérica.

Las actuaciones más que bien, los personajes muy realistas logran que cualquier adolescente se sienta identificado además de los que ya pasamos esa hermosa etapa de la vida (¿o aún estamos en ella?). El humor empleado por el director ya es clásico: un humor satírico, sarcástico con toques ácidos utilizando distintos recursos cinematográficos para acentuar situaciones realmente consecutivamente graciosas. Además los momentos comic hacen acordar mucho a series juveniles de los 80 y 90 como también caricaturas de esas maravillosas décadas.
Si uno escucha “el protagonista deberá luchar con los siete malvados ex-novios de la chica de sus sueños para conquistarla mientras se desarrolla una batalla de bandas para firmar con una importante disquera independiente” quizá uno tienda a no verla o dejarla para otro momento. Pero no deje que esto lo asuste, esa es la historia entre líneas pero la peli es muy muy recomendable. Todo dicho, una historia sencilla pero original, una comedia graciosa con buenas actuaciones, un estudio pormenorizado de las relaciones juveniles, una peli para toda la familia.
Véala. Salud!!