La historia sigue los primeros años de la Princesa Diana y su entrenamiento en la isla de Themyscira junto a las demás Amazonas. Lo especial de la joven resalta pronto así como su afán por combatir, incluso desafiando a su madre sobreprotectora. La película va informando detalles muy bien expuestos sobre la mitología del personaje de DC y sabemos qué tipo de poderes tiene Diana y qué misión llevan adelante las Amazonas y su relación con el Dios de la guerra Ares.
Así, Diana pasa sus primeros años preparándose para una invasión o una situación extrema que ponga en riesgo a la humanidad. En esta primera parte vemos cuál es el pensamiento que impulsa a Diana, y vemos qué ideales inocentes por momentos la forjan.
Cuando el personaje de Chris Pine entra en escena y con él los "hombres", Diana debe elegir ayudarlo a terminar la gran guerra (en ese entonces no se le llamaba 1º Guerra mundial ya que no había otra en mente) viajando a Londres y descubriendo y digiriendo un montón de aspectos que escapan a su muy ilustrada cultura general.

Por suerte para nosotros, las actuaciones en general están a la par e incluso Gal Gadot, de quienes muchos dudaron si sería capáz de llevar el protagonismo, hace más que bien su trabajo.
Visualmente la película está muy bien cuidada, la acción no es exagerada y se justifica en todo momento. Incluso la batalla final, por más que tiene un poco de colorinche, no es una bofetada de efectos y CGI, es a gran escala, pero cuidada. Los efectos son muy buenos y la música de Rupert Gregson Williams acompaña muy bien al imponente tema de Hans Zimmer y Junkie XL que ya disfrutamos en Batman v Superman.

Los villanos de la cinta, Ares y los otros, están muy bien, sobre todo Dr. Poison (interpretada por Elena Anaya) por lo que en ese campo también la película cumple.
Los temas que toca el filme están muy bien planteados sin escupir en la cara del espectador. Amor-odio, codicia, relaciones humanas, esencia humana, ímpetu, valor, sacrificio y hasta los horrores de la guerra entre otros tópicos, desfilan en las dos horas y media de película sin hacerse pesada en ningún momento. Incluso al re-ver la película no hay ningún tramo que uno quiera adelantar o sacar la atención de la pantalla.
Obviamente que a esta altura usted ya vio esta película, o quizá defraudado por otras no le quiso dar una oportunidad, si ese es el caso, mi consejo es que le de la chance a Wonder Woman de demostrar que es una muy buena película en solitario que pertenece a un universo cinematográfico tambaleante. Por suerte en este caso, los productores y la Warner no se metieron y dejaron hacer a la directora y los responsables lo que querían, sin recortes ni versiones más light. Salud por eso, y ojalá la secuela siga el buen rumbo que marcó Wonder Woman.