
Una saga que intenta cambiar de rumbo a cada secuela (y que la primera entrega sigue firme en el puesto más alto podio) nos brinda esta vez una historia si se quiere simple pero llena de atributos para pasar más que entretenido el tiempo que dura el filme.
La historia continúa donde quedó Resident evil extinction (Russell Mulcahy, 2007), los sobrevivientes se fueron en helicóptero buscando “la tierra prometida” (hermoso guiño) y Alice salva el día descubriendo un terrible secreto. Esta nueva entrega comienza con la característica puesta al corriente de los hechos para aquellos infractores que no vieron las pelis anteriores y luego se vuelca de lleno a la acción desmedida mientras el camino y la suerte de Alice va cambiando a cada paso. Luego la peli se desarrolla en el terreno de la acción, el suspenso y por qué no algún misterio que le pone sabor al correr de los minutos.

Una secuela más que recomendable. Tenemos guiños, algún que otro mensaje, sangre, zombies, bicharracos y las viejas y queridas tomas puñeteras. Un deleite… un deleite que se potencia de forma exquisita visualmente. Un uso de cámara y recursos 3D propios de un director que no tiene miedo de crecer e experimentar como el británico Paul W.S. Andreson. Una fotografía, un uso de foco, un tan bien logrado eje “z” que nos da la sensación de realmente estar viendo por una ventanita lo que estos personajes están pasando del otro lado del vidrio, ahí junto a nosotros, a pocos metros. Muy, pero muy, pero muy buena visual y estéticamente. La intro bajo lluvia está tan cuidada al detalle y con una banda sonora como anillo al dedo que es un verdadero adelanto de lo que disfrutaremos… como la pelea entre el bicharraco escapado de Sillent Hill y el personaje de Ali Larter (como esta esa chiquilina!) también, bajo agua cayendo… lleve babero.
Imperdible si es seguidor de la saga, de los juegos, o del 3D.
SALUD por Paul, Milla, Ali y todos los involucrados!!