Hoy hablaremos de dos películas (porque ando corto de tiempo) que o no se estrenaron o lo hicieron en un mundo alterno y me quedé sin verlas. Con no estrenarse me refiero a en la ciudad de Montevideo o en la cuidad luz de Paysandú.
La primera es The fountain (2006), tercer filme de Darren Aronofsky (el de la fabulosa Pi y la cruda pero espléndida Requiem for a dream) Narra la historia de un explorador movido por motivos amorosos a buscar la fuente de la eterna juventud, se desarrolla en tres épocas y cuenta con las actuaciones de Hugh Jackman, Rachel Weisz y la genial Ellen Burstyn. Quienes tenemos cable de a ratos, nos interesan los backstage y vemos TNT nos hemos cruzado con el programa The directors (que tiene un muy buen tema de apertura por cierto) en el cual apareció el joven Darren hablando de sus películas y sobre The fountain pronunció sabias pero divagantes palabras para decir: cada uno vé la película que quiere, es imposible categorizarla en un género y el sentido, mensaje final o lo que fuere es distinto para cada espectador... cosa que para quien escribe sucede con una gran parte de películas.
La segunda (hablando de directores que gozan de mi simpatía) es Grind House (2007) de Robert Rodríguez y Quentin Tarantino... no necesito decir mucho no? Basado en los grind house clásicos y con el toque mágico de ambos directores (obvio que Tarantino rules). Por si lee esto y no sabe de qué hablo, un grind house es una matiné con películas de clase B (o casi Z) en el cual, por lo general se daban películas de terror o acción con contenidos que hacían el festín de todo adolescente cachondo. Por ejemplo, el monstruo de turno, alguna mina ligera de ropa, sangre, hachazos, cuchilladas, jugos corporales de extraño proceder y ese tipo de temas familiares. Amparado en una muy mala calidad de imagen y sonido el monstruo perseguía a la víctima que oh casualidad era una mina muy voluptuosa que oh casualidad estaba en traje de baño y al perseguirla el monstruo le tiraba el manotaso y oh casualidad le arrancaba el bikini y la mina corría rebotando su humanidad por el bosque ... tipo cosas así. Y bueno, en Grind House los directores traen eso de nuevo incluído un tratamiento de imagen y sonido digno de aplauso para recrear el ambiente de este tipo de filmes. Además trae falsos trailer y hasta publicidad. Dicen las malas lenguas que en base a los falsos trailer estan planeando la segunda entrega de Grind House... esperemos. A continuación el trailer del filme, destaco el inicio.

Desde ya, por mi simpatía hacia el director tiene este filme muy buenas espectativas y sin duda que será muy pero muy buena cuando logre verla.

Si desea usted puede buscar los falsos trailer en el fantabuloso mundo de youtube y disfrutarlos ya que no los voy a linkear, la gracia es verlos junto con la peli, pero... si usted es impaciente como yo...
Y bueno! Si el cine no las da...
Salud!