Es realmente dificil hablar de Good boy sin entrar en terreno de spoiler, lo mejor que tiene la película es sin duda algo que no podemos hablar, su significado y su originalidad de concepto. Sería un gigantesco spoiler hablar de eso, pero lo bueno es ir sin idea de qué va la peli, lo va a sorprender de muy buena manera. Y si a usted le gustan los perros, la peli gana 1000 puntos más en ese terreno.
La historia trata sobre un hombre bajo tratamiento médico que decide mudarse junto a su perro a la vieja y crujiente casa de su fallecido padre en medio del bosque. Allí por supuesto comenzarán a pasar cosas muy extrañas que lo tendrán a uno sumamente enfocado en ver cada rincón de la casa. En ese aspecto también el director Ben Leonberg se luce, la ambientación, la cinematografía y el sonido están muy bien logrados. Si bien se ven algunas cosas, es mucho más lo que se insinúa y lo que nos parece ver entre sombras. Good boy es sin duda más una película de terror psicológico que de terror puro o de sustos y sobresaltos.
Ahora, todo esto cobra otro matiz cuando más que nada vivimos la experiencia a través del perro, estamos más con él, a su altura, se enfatiza en cómo el perro ve y percibe las extrañas cosas que pasan en su entorno. Brillante sin dudas.
Las actuaciones están muy bien, sobre todo el perro. Los efectos y demás aditamentos técnicos son justos. Una película muy cuidada con un muy buen guión que demuestra que no se necesitan explosiones y grandeza para hacer un buen film. Se apuesta al guión, a la idea y ajusta su originalidad a su bajo presupuesto. Realmente no hay muchas fallas que se le puedan echar en cara a la peli.
No vamos a ahondar en detalles, pero Good boy es mucho más de lo que parece, y tiene un fuerte mensaje que va directo a aquellas personas que queremos, comprendemos y valoramos a los perros. Una película que pudo ser "del montón" logra sobresalir mucho. Muy recomendable. Salud!

