
Esta película, basada en el libro homónimo de Nick Hornby,
cuenta la historia de Rob Gordon (Cusack) un fanático compulsivo de la música
dueño de una tienda de discos con una vida normal y las circunstancias que
atraviesa cuando su novia lo deja. Ahí comienza la película y ahí está la peculiaridad
de esta película. Toda la película es sobre la ruptura, sobre cómo Rob lo toma
y cómo se dan los demás hechos de la vida cotidiana potenciados en sus efectos
sobre la vida de Rob.
Estos hechos en la cinta, si bien están exagerados por
momentos, son totalmente palpables e identificables, y la curiosa forma en que el
personaje de Rob piensa y habla con el espectador directamente a la cámara
hacen aún más rica la forma en que se nos presenta la historia y la relaciona
aún más con quien disfrute de este filme.
Otro de los aspectos destacables de la película es la manía
de los tres personajes principales (y al parecer algunos de los asiduos a la
tienda de discos) de elaborar Top 5 de canciones de acuerdo a las emociones que
en ese momento estén pasando. Una curiosa forma de encajar la impecable banda
sonora realmente dentro de la película. Pero el Top 5 de Rob pasa a formar
parte de otros aspectos de su vida, por ejemplo el “Top 5 de los trabajos
soñados” o el “Top 5 de las rupturas amorosas”, este último clave en la
historia.
Es mediante estas manías compulsivas y otros refugios que el
protagonista trata de lidiar con la separación, con su vida, con sus sueños y
todo lo demás hasta que va llevando al espectador a la conclusión de toda la
película... que obviamente no vamos a spoilear.

Más que recomendable para todo el que guste de este tipo de
películas.