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viernes, 28 de noviembre de 2008

Entre celtas, brujas y caramelos (Truco o trato)

Niños corriendo o de la mano de cómplices madres transitan una vez más las calles de Montevideo repitiendo dulce o truco, su inocencia respira a través de máscaras y disfraces, sus manos sostienen una calabaza que sonríe entre mitos y leyendas. Demonios, brujas, espantos y demás apariciones susurran ante las puertas de los montevideanos. Esto es Halloween repetía el coro en aquella película Nightmare before Christmas, pero sin duda poco queda de la tradición celta y el pobre Jack encontraría una realidad distinta a cuando su recuerdo y alguna luz en la niebla alimentaba las pesadillas de los niños hace ya más de 2500 años.

La palabra Halloween es una derivación de la expresión inglesa All Hallow's Eve (Víspera del Día de los Santos), su origen se remonta al comienzo del invierno celta cuando las cosechas y alimentos escaseaban y los espíritus vagaban libremente por una noche visitando a sus parientes para traerles pesadillas a menos que cada dueño de casa encendiera una vela en la ventana por cada fallecido. Entre estos espectros se encontraba el temido Jack (más tarde conocido como Jack O’Lantern abreviación del ingles para “Jack el de la linterna”) quien habiendo engañado en dos oportunidades al Diablo y no pudiendo entrar ni al Paraíso ni al Infierno deambulaba alumbrando su camino con una braza dentro de un nabo golpeando las puertas proponiendo Trick or treating (truco o trato). El trato, sea cual fuera, se aceptaba ya que el truco consistía en enfermedades, pestes y mal fortunio para la familia que habitaba la casa. Como forma de ahuyentar a Jack se colocaban en la puerta calabazas talladas con formas horrendas. Para colmo de males por estas fechas más de un niño resultaba desaparecido coincidiendo con las celebraciones de distintos Aquelarres de brujas.

Más tarde la Iglesia adoptó esta festividad pagana trastocando los detalles y hoy en día se han perdido muchas de las particularidades que hacían a esta festividad llegando a una adaptación concentrada en pedir golosinas puerta a puerta. Además, con una clara versión proveniente de los Estados Unidos que remueve los ánimos sobre todo de los países latinoamericanos donde esta festividad es rechazada por su supuesta vinculación con lo oscuro y por su carácter extranjero y particularmente imperialista.

Hoy en día vemos decoraciones por doquier y programas de televisión dedicados a Halloween donde se preguntan si está bien festejar una “fiesta yanqui” como el colectivo considera. Todo esto sin dar espacio a la educación de los involucrados si más no sea para que sepan por qué están pidiendo dulces. Aunque, a fin de cuentas poco les importe ya que los veremos regresar con su calabaza llena de golosinas y una sonrisa en el rostro luego de recorrer el barrio y de, por qué no, ensuciar alguna que otra puerta con huevos (siempre mejor que la alternativa histórica).
Cada año tendremos en nuestro calendario más sujeto el 31 de octubre como festividad y seguiremos escuchando las mismas discusiones a nuestro alrededor mientras las tradiciones celtas y Jack O’Lantern esperarán pacientes por su resurgimiento entre las penumbras que abrazan el retorno seguro de los niños al caer la noche.

martes, 25 de noviembre de 2008

jueves, 13 de noviembre de 2008

Pablo Francisco, preview guy

Con estas cosas uno se topa buscando locutores en internet. Bueno, como está muy bueno lo posteamos. Me hace acordar a un grande que pronto incluiremos en este humildísimo blog.
Salud! Diviértase...